HE PERDIDO EL PALADAR

Ayer comí en un restaurante con mi familia. A todos les encantó la comida. Las huevas aliñadas, la carrillada con patatas, carne con salsa de almendras..., A mí me pareció completamente anodina. Tan solo me quedó el recuerdo del vinagre de la hueva.

Si a ello le sumo que llevo unos días con la lengua como una alpargata ya sé que he perdido el gusto.

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